Trump endurece su postura con Cuba: frena el envío de petróleo y exige un acuerdo con Estados Unidos

Trump endurece su postura con Cuba: frena el envío de petróleo y exige un acuerdo con Estados Unidos


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión del envío de petróleo hacia Cuba y lanzó una advertencia directa al gobierno de la isla, al que instó a alcanzar un acuerdo con Washington “antes de que sea demasiado tarde”. El mensaje fue difundido a través de su red social Truth Social y se enmarca en un nuevo endurecimiento de la política estadounidense hacia La Habana.
Según Trump, Cuba dependió durante años del suministro de crudo y del respaldo económico proveniente de Venezuela, un vínculo que —afirmó— quedó definitivamente interrumpido. “No habrá más petróleo ni dinero: cero”, sostuvo el mandatario, al tiempo que señaló que el escenario regional cambió y que la isla ya no cuenta con el sostén energético que la mantuvo a flote durante décadas.
El presidente estadounidense planteó que, ante este nuevo contexto, Cuba debería abrir un canal de negociación con Estados Unidos para evitar un mayor deterioro económico. Si bien no precisó cuáles serían los términos de un eventual acuerdo, dejó en claro que la ventana de oportunidad es limitada y que la falta de diálogo podría profundizar la crisis que atraviesa el país caribeño.
Las declaraciones generaron una rápida respuesta desde La Habana. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, rechazó la advertencia y defendió la soberanía del país, asegurando que Cuba no acepta presiones externas ni ultimátums. En la misma línea, el canciller Bruno Rodríguez negó las acusaciones de dependencia política o económica y reafirmó el derecho de la isla a decidir con quién comerciar y cooperar.
El anuncio de Trump se produce en un contexto regional marcado por fuertes tensiones geopolíticas y por la compleja situación económica de Cuba, agravada por la escasez de combustible, los apagones y las dificultades para sostener la producción. La interrupción del petróleo venezolano representa un golpe adicional para la isla, que en los últimos años ha intentado diversificar proveedores sin lograr cubrir completamente su demanda energética.
Mientras Washington refuerza su presión diplomática y económica, el futuro inmediato de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba vuelve a quedar atravesado por la confrontación y la incertidumbre, en un escenario que podría tener impacto directo en la estabilidad social y económica del país caribeño.