
Las organizaciones sindicales que representan a los empleados del Estado resolvieron llevar adelante una medida de fuerza de alcance nacional el próximo 11 de febrero, en oposición a la iniciativa de reforma laboral promovida por el Ejecutivo nacional, que será tratada en el Congreso.
La resolución surgió de un encuentro del Frente de Gremios Estatales y Sindicatos de Empresas Públicas, que definió avanzar con la protesta y evaluar la realización de movilizaciones y acciones coordinadas en distintas jurisdicciones del país.
Desde ATE, su secretario general Rodolfo Aguiar señaló que la huelga responde a la necesidad de frenar el avance del proyecto y remarcó que el sector sindical debe sostener una estrategia de reclamo más amplia, previa al debate legislativo.
En ese sentido, el dirigente anticipó la posibilidad de concentraciones en provincias gobernadas por mandatarios que respalden la reforma, con el objetivo de visibilizar el rechazo de los trabajadores estatales a los cambios planteados.
La convocatoria involucra a empleados de múltiples áreas del sector público, entre ellas salud, educación, justicia, energía y telecomunicaciones, que manifestaron su preocupación por el impacto de la reforma sobre las condiciones laborales.

