
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria confirmó la aparición de un segundo foco de influenza aviar altamente patógena (H5) en un criadero comercial ubicado en la provincia de Buenos Aires. La situación genera preocupación en el sector productivo, ya que podría repercutir en el comercio internacional.
Luego del primer episodio detectado días atrás, el país dejó de contar con la certificación de “libre de influenza aviar”, condición clave para exportar a determinados destinos. Esta circunstancia obligó a interrumpir de manera preventiva algunos envíos, aunque continúan vigentes negociaciones para sostener operaciones bajo esquemas de regionalización sanitaria.
El establecimiento afectado pertenece al segmento de aves reproductoras, un componente estratégico dentro de la cadena avícola. Por ese motivo, las autoridades reforzaron los protocolos de control, estableciendo zonas de vigilancia, restricciones de movimiento y procedimientos de saneamiento para contener la propagación del virus.
En términos comerciales, las principales limitaciones alcanzan a la carne aviar fresca, mientras que otros productos procesados mantienen su circulación hacia mercados que aceptan criterios diferenciados.
Para recuperar el reconocimiento sanitario internacional, será necesario cumplir con los plazos y requisitos establecidos, entre ellos transitar un período determinado sin nuevos casos tras completar las tareas de desinfección. Desde el organismo sanitario instaron a productores y ciudadanos a extremar medidas de prevención y notificar cualquier situación sospechosa.

