
El Millo consiguió un triunfo clave al imponerse por 1-0 ante Carabobo FC en el estadio Monumental, por la segunda fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana.
El conjunto dirigido por Eduardo Coudet sumó su primera victoria en el torneo y alcanzó la cima de la zona, tras el empate en el debut, en una noche donde también comenzó a mirar de reojo lo que viene: el Superclásico.
El partido fue equilibrado en gran parte del desarrollo. En el primer tiempo, la visita incomodó con presión alta y obligó al local a trabajar más de la cuenta, sin lograr romper el cero.
En el complemento, River encontró respuestas desde el banco. El ingreso de Kendry Páez aportó frescura en ataque y terminó siendo clave en la jugada que derivó en el gol. A los 65 minutos, Sebastián Driussi definió con categoría tras una buena acción colectiva para abrir el marcador.
Con la ventaja, el equipo de Núñez manejó los tiempos y controló el trámite ante un rival que no logró inquietar en el tramo final.
Más allá del resultado, el foco empieza a desplazarse. River no solo lidera su grupo, sino que también llega con confianza a uno de los partidos más importantes del semestre: el Superclásico frente a Boca Juniors.
La rotación de algunos nombres y la dosificación de cargas dejaron en claro que el cuerpo técnico ya planifica el duelo ante su eterno rival, donde buscará reafirmar su buen presente y dar un golpe fuerte en el plano local.
El Millonario llega en alza, con resultados que acompañan y un funcionamiento en crecimiento, en la previa de un cruce que siempre marca el pulso del fútbol argentino.

