A cuatro años de la gloria:  el recuerdo de cuando Patronato ganó la Copa Argentina

A cuatro años de la gloria: el recuerdo de cuando Patronato ganó la Copa Argentina

El 30 de octubre de 2022 quedó marcado para siempre en la memoria de los hinchas rojinegros. Es que ese día, en Mendoza, el Club Atlético Patronato ganó por primera vez la Copa Argentina y clasificó a la Copa Libertadores de América. 

 

Ese 2022, Patronato tuvo altibajos deportivos. A pesar de haber tenido una de sus mejores campañas en la Liga Profesional, el promedio no lo ayudó y terminó descendiendo a la Primera Nacional el 14 de octubre. Sin embargo, el equipo paranaense jugaba en simultáneo otro importante torneo: la Copa Argentina

 

En este campeonato nacional, el Patrón superó las cinco fases eliminatorias, dejando a River Plate y Boca Juniors en el camino, y jugó la final contra Talleres de Córdoba.

 

Durante la competencia, Patronato consolidó el equipo que lo llevó a coronarse campeón. El villaguayense Marcelo Estigarribia fue el goleador del certamen. También el arquero Facundo Altamirano fue uno de los jugadores destacados, atajando siete penales. El equipo base del conjunto estaba conformado en aquella edición por: Facundo Altamirano; Raúl Lozano, Sergio Ojeda, Carlos Quintana, Lucas Kruspzky; Jonás Acevedo, Franco Leys, Nicolás Castro, Sebastián Medina; Jonathan Herrera y Marcelo Estigarribia. El entrenador era Facundo Sava. 

 

Ese domingo 30 de octubre, más de 10 mil hinchas de Patronato llegaron a Mendoza para alentar en la final en el estadio Malvinas Argentinas. El partido fue intenso, de ida y vuelta, donde Talleres tuvo las jugadas más claras. La figura de Altamirano en el arco fue fundamental para mantener el 0-0 en el primer tiempo. 

 

En el complemento, Tiago Banega, que había ingresado en la primera parte por la lesión de Leys, marcó el gol histórico. A los 32’, la pelota superó al arquero del equipo Cordobés y el rojinegro se puso en ventaja. 

 

Al final del encuentro y el 1-0 definitivo, Patronato se consagró campeón y logró uno de los hitos más importantes de su historia. Desde ese momento, en Paraná se desató una fiesta que continuó hasta los días posteriores. 

 

La plaza 1° de Mayo reunión a miles de simpatizantes, que luego, durante la madrugada. Se trasladaron al aeropuerto para recibir al plantel y la tan esperada copa. Posteriormente hubo una alegre caravana hacia el estadio Grella, donde por la noche hubo una nueva celebración con los hinchas. 

 

Aquél día, esa conquista no sólo marcó un antes y un después en el deporte entrerriano. Significó que, a pesar de las adversidades, se pueden lograr buenos resultados. 

 

Hoy Patronato se juega su última ficha para la permanencia en la primera nacional. En patrón depende de sí mismo; una victoria frente a Atlético Rafaela le permitirá seguir otra temporada en la segunda categoría del fútbol argentino. 

 

Aquella estrella obtenida en Mendoza ayuda a entender que la grandeza de Patronato trasciende cualquier categoría o marcador. Su recuerdo deja al descubierto que el club paranaense no le teme a ningún equipo y puede levantar cabeza cuando parece que ya no queda nada. 

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