Un cambio significativo en las condiciones meteorológicas consolidará la estabilidad. Las próximas jornadas presentarán un refuerzo de aire frío, por lo que anticipan posibles heladas en zonas clave para la producción agropecuaria.
Posibles heladas. “El patrón meteorológico en Argentina dio un giro drástico. Luego de un período marcado por lluvias intensas y eventos severos en el centro y norte del país, el ingreso de una masa de aire frío y seco estabilizó las condiciones atmosféricas”, describió el meteorólogo, Leonardo De Benedictis.
El especialista advirtió que “este breve respiro meteorológico tendrá una nueva transición en los próximos días, con la llegada de un refuerzo de aire frío que podría generar heladas en varias regiones productivas”.
Para hoy en Entre Ríos se anuncia cielo con alguna nubosidad y registros térmicos que a la tarde llegarían a los 24 o 25 grados.
Refuerzo de aire frío y posibles heladas en algunas provincias
A partir del jueves, se espera una nueva irrupción de aire frío desde el sur, lo que provocará un nuevo descenso significativo de las temperaturas en la región Pampeana y parte del noroeste patagónico. “Este ingreso frío vendrá acompañado de chaparrones en la costa Atlántica de Buenos Aires y un posterior desplome térmico en el interior del país”, precisó De Benedictis en Meteored.
El viernes por la mañana será el momento crítico, con temperaturas que podrían descender a un promedio entre 3 ºC y 0°C en sectores del sur de Buenos Aires, La Pampa, San Luis, Mendoza y el norte patagónico. Este escenario configura la primera posibilidad concreta de heladas de la temporada, con impactos a evaluar en la producción agropecuaria.
Si bien la presencia de humedad residual en los suelos podría atenuar los efectos del frío, los productores deberán estar atentos a la evolución de las condiciones meteorológicas, ya que este pulso frío podría afectar cultivos sensibles y etapas clave de la producción.
En principio esto no afectaría a Entre Ríos puesto que en nuestra provincia se estiman mínimas de siete grados, con máximas que estarán por debajo de los 20 grados.
En las jornadas siguientes, se daría un paulatino aumento de los registros térmicos que lentamente irían superando los 20 grados hasta acercarse a los 25 en el inicio de la semana venidera.
Una transición típica del otoño
De Benedictis aclaró que “este cambio de condiciones es característico del período de transición entre el verano y el otoño. Tras las intensas precipitaciones de marzo, el establecimiento de masas de aire frío y seco marca un nuevo ciclo en la atmósfera, con jornadas soleadas y una mayor amplitud térmica”.
Para los próximos días, se espera que la estabilidad predomine, salvo por el ingreso del aire frío, que podría generar nuevas alertas por heladas en sectores productivos clave.
La atención “estará puesta en la evolución de estos eventos y su impacto en el sector agropecuario, que deberá tomar precauciones ante el inicio de la temporada fría”, completó.